La que no corre, vuela

Recién tiene veinticinco años pero ya es una veterana del deporte porque lleva una década y media en el atletismo donde las últimas seis temporadas se consolidó como una de las mejores mediofondistas argentinas cuya versatilidad también le permite triunfar tanto en cross country como en pruebas de calle. Triple campeona nacional de ochocientos metros y dueña de cinco títulos metropolitanos en esa distancia, la corredora bonaerense Julieta Fraguío dialogó con Eldepornauta.com sobre sus inicios, presente y futuro en las pistas.

 

Doble subcampeona argentina de los cuatrocientos metros, especialidad en la que cuenta con tres coronas metropolitanas de mayores, Julieta Fraguio siente al porteño Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD) como su segundo hogar y en su caso no se trata de una frase de compromiso sino de una descripción casi literal de sus comienzos en el atletismo.

 

“Me decían Tero porque tenía patitas super flacas, siempre llevaba la chomba del colegio que me quedaba enorme y me llegaba hasta las rodillas, tenía siete años y entrenaba con chicas más grandes, aún así gané un par de competencias escolares para después participar en un torneo intercolegial que organizó Nike en el CeNARD cuando por primera vez ví en acción a los atletas de elite como la garrochista olímpica Alejandra García Flood, quedé sorprendida, volví a mi casa totalmente fascinada y le dije a mi mamá que quería ser atleta, a los catorce años me federé y de a poco logré mi sueño de ser parte del alto rendimiento”, rememoró quien representó a la Argentina con sendas medallas de bronce en cuatrocientos y ochocientos metros en el Grand Prix Sudamericano Darwin Piñeyrúa 2011 en Uruguay como en el Meeting Orlando Guayta en Chile 2008 y los Juegos Sudamericanos Universitarios de Brasil 2006.

 

Con el aguante de hinchada familiar integrada por sus padres Eduardo y Elsa -una runner recreativa que tejía al costado mientras la pequeña campeona daba sus primeras zancadas- y sus hermanos, el rugbier Ignacio y Marina, fana del hockey sobre césped, aprendió que el talento individual se potencia si está respaldo por un trabajo colectivo. Se rodeó de un equipo interdisciplinario encabezado por el entrenador Harry Franco e integrado por el médico cardiólogo Enrique Prada; la psicóloga deportiva Patricia Wightman y los masajes deportivos de IronHand.

 

“Mi familia y mi cuerpo técnico son mi gran apoyo, mis triunfos son sus triunfos, siento lo mismo con mis sponsors con quienes tengo un vínculo muy especial ya que desde hace siete años que utilizo las plantillas deportivas Pro-Run, ellos también me hacen los análisis de la pisada, desde hace dos temporadas que New Balance me provee de calzado e indumentaria con zapatillas específicas para cada terreno y distancia”, detalló Julieta Fraguio que coordinó el entrenamiento con el estudio ya que se graduó de licenciada en periodismo en la Universidad del Salvador.

 

A punto de viajar a Europa para participar de su primera temporada en el circuito profesional español, Julieta Fraguio ajustó detalles en su alimentación. “Este año redoblé la exigencia del entrenamiento, ahí tome real conciencia que es indispensable contar con una buena suplementación nataural y la obtuve gracias a los productos Pulver que me brindan sus BCAA, los aminoácidos posteriores a cada sesión en la pista o el gimnasio, también me aportan la glutamina para optimizar la recuperación muscular y que ayuda a combatir la fatiga, me permite entrenar sin dolores al día siguiente sumado al Hidratade, una bebida a base de sodio; potasio y magnesio”, añadió sobre esta línea de suplementos Pulver, los mismos que consume el triatleta IronMan Martín Sturla, la nadadora Pilar Geijo y el equipo argentino de tenis de Copa Davis.

 

Consultada sobre la situación de la mujer en el deporte argentino, en particular en el atletismo, Julieta Fraguío consideró que la cuestión de género “evolucionó bastante al punto de casi no existir diferencias con el hombre e incluso ahora hay varias carreras de calle exclusivamente femeninas, haciendo que sólo reste igualar los premios equiparándolos a los montos que cobran los hombres”.

 

Melómana empedernida, siempre tiene a mano un MP3 cargado con música electrónica de David Guetta o un buen funk de los ingleses Jamiroquai para cargar energías previas a un entrenamiento mientras que las solistas Adele y Joss Stone forman la banda de sonido con la que vuelve a la calma al finalizar una exigente sesión de pasadas. “Entreno en el CeNARD, avanzó bastante en todo lo relativo a instalaciones, ahora tenemos todo lo que necesitamos, sólo faltaría un poquito más para aquellos deportistas olímpicos o que viajan a campeonatos mundiales pero en estos tres ultimos años progresó muchisimo, siempre hay mejoras, cada día hay un detalle nuevo y el atleta lo percibe”, opinó Julieta Fraguío cuya mejor marca en cuatrocientos metros es de 57m42s. Los ochocientos metros los llegó a correr en 2m12s y los 1.500 en 4m36s, registros que bajará ni bien comience a sumar roce internacional.

 

Feliz propietaria de 18m09s para los cinco kilómetros en calle y 37m46s en los 10K, Julieta Fraguío exportará la garra argentina a las pistas de la madre patria tal como ya lo hicieron los maratonistas Miguel Bárzola y Karina Córdoba y el mediofondista olímpico Javier Carriqueo cuyo entrenador español Antonio Serrano la incorporará a sus filas durante su estadía europea.

Fuente:

http://www.eldepornauta.com.ar/julieta-fraguio-running-atletismo-cenard-10k-carreras/



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